Los límites

Los límites son formas de contención y de cuidado. Marcan bordes, marcan fronteras que nos protegen.

​Los niños al sentirse protegidos y cuidados por estos bordes protectores van a aprender a poder elegir en un futuro, aquello que es permitido y poder rechazar aquello que está prohibido que les podría ocasionar serias dificultades para su vida.

La importancia de los límites tiene que ver con que cada niño a medida que va creciendo, vaya afrontando diversas situaciones en que tal vez necesite satisfacer sus necesidades, en un mundo social en que actualmente nuestros niños y adolescentes se encuentran bombardeados de ofertas de consumo, de objetos, de nuevas tecnologías que lamentablemente no son “la felicidad”. Allí entonces, la importancia del rol adulto de poder encauzar esta necesidad de obtener satisfacciones inmediatas.
Un niño que no pueda aceptar que deba esperar un determinado tiempo para obtener algo que anhela, que necesita o desea, será a futuro una persona que esté permanentemente en riesgo, alguien que no pueda decir NO ante la oferta de objetos de satisfacción inmediata. Será un adulto que no pueda desarrollarse y tener una personalidad firme para estar en un mundo donde hay otros.
Los adultos somos los referentes importantes en cuanto a modelos a seguir.

Los niños pequeños son pura acción, hasta que la palabra comienza a ser posible. Ellos van observando el mundo adulto a través de la imitación que es una de las primeras formas de aprendizaje de un niño, entonces permanentemente van incorporando a través de nuestras conductas lo que es permitido y aquello que está prohibido. Entonces, cuán importante es que como adultos podamos aprender a usar esta palabra que a veces le tenemos miedo: el NO. Es una palabra muy cortita pero muy importante y con mucho significado. El NO va mostrando aquellos límites que los cuida y protege y que van a ayudarlos en un futuro cuando reciban ofertas de objetos o situaciones que sean dañinos para su vida. Que en ese momento, puedan aparecer estos NO salvadores.

Para crecer y desarrollarse los niños van atravesando diferentes etapas y, está allí, la importancia de los adultos que acompañen la crianza.

Un niño que es educado en un hogar donde es respetado, es escuchado, en un ambiente saludable, donde no hay agresiones, en donde se trabaja desde el respeto y desde el amor y se acota a ciertas conductas que a lo mejor no son favorables, aprenderán a comportarse cuando tengan que estar fuera del hogar. Serán niños que será un placer pasar tiempo con ellos. En estos tiempos, SER PADRES ES COSA DE VALIENTES!

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